7 datos que quizá no conocías para llevar una dieta equilibrada

Comida
0
comentarios

Iniciar una dieta no es decir adiós a toda la comida deliciosa que existe, sí, se tendrán que evitar esos tacos al pastor después de ingerir un litro de alcohol en la fiesta, pero mantengamos la calma, no todo es tan malo y no todo lo que se dice de las dietas es real, aunque así lo parezca.

“No comas carbohidratos… El agua eliminará toda la grasa que tienes encima… Cenar es pésimo para una dieta”. Estos y otros comentarios son los que salen a la luz una vez le comunicas al mundo que harás una dieta, pero ninguno de ellos es del todo cierto, pues el tema alimenticio es uno de los que más mitos genera.

El primer consejo es que antes de iniciar un régimen alimenticio visites a un especialista, para seguir una dieta balanceada que no ponga en riesgo tu salud. El segundo consejo: No creas todo lo que dicen y menos alguno de los siguientes mitos:

Ciertos alimentos queman grasa

No, no es verdad, señala la British Heart Foundation. No importa si se toma un litro completo de jugo de toronja por la mañana, o un licuado de alcachofa, eso no ayudará a quemar grasa. Lo que funciona, asegura la institución británica, es comer menos calorías, pues ningún alimento tiene propiedades especiales que, cual magia, quemen la grasa.

Los carbohidratos son muy malos

Acabamos de decir que lo que funciona en una dieta es consumir menos calorías, y esto es algo diferente a no comer carbohidratos. Como detalla la Universidad de Virginia, los carbohidratos se dividen en refinados y complejos, y mientras los primeros (en azúcar, arroz blanco, papas, pasta, etc.) debieran minimizarse en una dieta, los complejos (en frutas, vegetales, granos enteros, etc.) ayudan a que te sientas lleno y te dan fibra.

Sólo hay que consumir alimentos ‘bajos en grasa’

Los productos bajos en grasa se han convertido en un mercado muy lucrativo, pero está basado en una idea distorsionada. Si bien es cierto que la grasa en exceso es mala para la salud, existen grasas saludables que no tienen por qué evitarse. Comer salmón, aguacate o almendras, por su contenido de grasas saludables, puede ayudar a prevenir enfermedades del corazón, por ejemplo, de acuerdo con la American Diabetes Association

Se deben hacer intensas rutinas de ejercicio

Nuevamente, la British Heart Foundation nos dice que incluso el ejercicio de baja intensidad ayuda a quemar calorías; sin embargo, lo realmente efectivo es quemar las calorías que se consumen o un poco más, si llevamos un plan para bajar de peso. 

Debes evitar la carne roja

“La carne roja es una valiosa fuente de minerales y vitaminas, hierro, particularmente, y sabemos que muchas mujeres tienen una ingesta tan baja de este nutriente que están al límite de la anemia. No hay razón para que la gente piense: ‘Debería comer pescado’, cuando tienen un pedazo de carne”, aseguró Sarah Schenker, nutrióloga y dietista británica certificada, a The Independent. El secreto aquí es la moderación y no la eliminación.

Es mejor la verdura fresca que la congelada

La organización Leatherhead Food Research y la University of Chester presentaron estudios que señalan que la fruta congelada conserva mayor cantidad de nutrientes que la que se encuentran fresca en algún establecimiento, de acuerdo con el diario inglés Daily Mail. A partir de 40 pruebas, determinaron que, al ser congelada inmediatamente después de su colecta, las frutas y verduras conservaban más nutrientes, así que al momento de agregar estos productos a tu dieta, quizá quieras considerar más de qué tipo es la que vas a comprar. 

Los productos lácteos engordan y no son sanos

Llegado a este punto es confiable decir que todo en exceso engorda, así que en el caso de los lácteos es igual. De acuerdo con el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, la leche baja o libre de grasa tiene el mismo efecto que la leche entera y, de hecho, ésta no engorda tanto como se piensa. El consumo de estos alimentos proporciona vitamina D, proteínas y calcio, que nos ayudan en todo el cuerpo, especialmente en los músculos y huesos, así que no, no hay por qué evitar este alimento. 

¿Qué es evidente tras conocer estos hechos? Nada como evitar las sustancias que dañan nuestra salud y mantener un equilibrio en lo que consumimos a nivel general, pues no es bueno explotar de tanto alimento que comemos pero tampoco morir de hambre para bajar unos kilos.