Vivir solo o acompañado: los beneficios de cada uno

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Cuando hemos decidido dejar la casa de nuestros padres existen muchos puntos por resolver, pero hay uno básico que debe quedar claro desde el minuto uno: ¿viviremos solos a acompañados? Porque si bien vivir con tu mejor amigo o amiga es uno de esos sueños de la adolescencia que lucen bastante tentadores, pocas cosas son tan satisfactorias como la posibilidad de tener un departamento para ti solito.

Vivir con un roomie (o más de uno) significa compartir, pues pagarán la renta entre ambos, los servicios entre ambos, comida básica entre ambos, y todo eso representará ahorro en comparación con vivir solo. Sin embargo, ¿a quién no le gustaría tener un departamento completo para uno mismo, y comida siempre disponible en el refrigerador (pues no hay nadie que pudiera comérsela)? Sí, ambas opciones son muy buenas.

Ahora, una de las maravillas de tener un compañero de departamento es tener un cómplice para esos momentos en que llegas y quieres compartir algo —desde la comida hasta «el trauma» del día—, tener a esa persona con quien planear un día completo de ocio y también esa noche de juerga. Por otro lado, tener tu propio espacio garantiza que siempre lo tendrás disponible por si quieres llevar a alguien, representa ese búnker para cuando no quieres saber nada del mundo y el lugar en el que puedes sufrir sin reparo esa cruda que te está matando.

Si hablamos del mantenimiento de los espacios comunes, un roommate será esa ayuda cuando no quieres limpiar pero tu casa parece que fue abandonada hace muchos años, pues distribuyen tareas y se dan apoyo mutuo cual compañeros de doble AA, dejando todo habitable otra vez. Del lado contrario, si vives solo no te preocupas por dónde dejas tus zapatos; si no levantas el plato que utilizaste en la cena; puedes salir al baño completamente desnudo y nadie dirá nada; eres libre de hacer y no hacer, tanto como es posible.

Vivir solo te da independencia total, sin nadie que te critique, regañe o limite (para eso tenemos a nuestros padres), pero tener a un amigo cerca representa uno de los soportes más valiosos que una persona puede tener. Ambos tienen cosas buenas, así que tú decides.

¿Tienes otro punto en mente a favor —o en contra— de alguna de las dos opciones? Queremos saberlo.